recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

martes, 29 de julio de 2014

El ultraje de la Huarte vs. el deshonorizado ex-President de la Generalitat






"Carta de una periodista catalana a Jordi Pujol:

Permítame, señor Jordi Pujol i Soley, dirigirme a usted sin compromisos ni respetos políticos por el cargo que usted ostentó durante 23 años como President de la Generalitat de Catalunya, aunque haya dejado heredero al señor Artur Mas como actual President de la Generalitat, a quien, -como ya le hice saber a usted hace un par de años conversando por última vez- no respeto, por su actitud indigna, desde que recortó los presupuestos de Sanitat i Educació en cuanto llegó al poder bien arropado por usted.  Permítame de paso decirle que, el acto de honestidad que ha intentado mostrar usted ahora, públicamente, no hace más que alimentar mi desconfianza (y la de tantas personas) en la clase política, y, por supuesto, en el actual President de la Generalitat. Y permítame, senyor Jordi Pujol, por esta vez, dirigirme a usted en castellano, para que puedan leer libremente esta carta muchas personas, y porque, siento decirlo, se ha burlado usted de la sociedad catalana, de la lengua, la cultura, la historia, y especialmente de muchas personas. A otras muchas no, siento decirlo también, nunca han confiado en usted ni en su grupo político.

Dicho esto, sin ánimo de ofender a nadie en ningún momento, ni posicionarme políticamente en ningún punto cardinal, permítame, Molt Honorable senyor Jordi Pujol i Soley, que escriba ya su nombre sin el título de Molt Honorable..., a quien denfendí y respeté durante muchos años como persona y ciudadana catalana, y como periodista, que se sentía honrada trabajando con usted durante años en distintas ocasiones y en su gabinete de prensa en campañas políticas. Me cuesta ahora dirigirme a usted pensando que aquella persona, aquel presidente que consideraba honesto, trabajador, inteligente, culto... y algo cuentista también, -como le dije una vez y usted respondió no hago comedia- es la misma persona que el día 25 de julio de 2014, después de tantos años, ha declarado públicamente que desde 1980 (o antes) ha escondido usted en un banco de Suiza millones de las antiguas pesetas, herencia de su padre, quien fue presidente de Banca Catalana, título y cargo que también heredó usted.  Es como si una mujer y madre después de treinta y cinco años de matrimonio descubre que su marido y padre de sus hijos le ha sido siempre infiel... ¿Qué dirá de todo esto su señora esposa y madre de sus siete hijos Marta Ferrussola? ¿Qué dirá su padre confesor, su religión católica y cristiana que siempre ha demostrado practicar? Qué extraño me parece todo, señor Pujol...

A veces, a la sociedad en general, -usted lo sabe- nos va bien que salga un escándalo de esta magnitud para descargar de una vez tantos pequeños escándalos que nos hace sentir indignados sometidos e impotentes, pero esta vez, usted ya no estaba en el escenario, y ha vuelto a ser usted de nuevo el punto central de toda la sociedad, como un gran president, esta vez del engaño, la mentira, el estraperlo... Ha faltado usted al respeto a millones de personas durante todos estos largos años de mandato y seguimiento político, metiendo además a su hijo legítimo y natural Oriol Pujol Ferrusola, que nadie necesitaba para nada ni ha hecho nada más que enriquecer sus bolsillos familiares y personales, metiendo usted, además, a su hijo más o menos político Artur Mas, el chico Martini, le he llamado desde el día que usted lo presentó como futuro presidente, y él, a su lado, se acariciaba el tupé con la mano estirando la barbilla. Y en ese chico Martini, -que lo primero que hizo fue recortar Sanitat i Educació y enviar a los Mossos d'Esquadra a la Pça. Catalunya para limpiarla de jóvenes que protestaban pacíficamente el 15-M, muchas personas depositaron su confianza, por la confianza que le tenían a usted, señor Pujol, creyendo en su honestidad e inteligencia, creyendo en la continuidad de sus ya demostradas falsas virtudes... ¿Seguirán esas mismas personas confiando en su heredero político y actual presidente de laGeneralitat? ¿Saldrá Mas dentro de unos años declarando tener dinero guardado en países libres de impuestos? ¿Seguirá su política el actual president de la Generalitat, o ya no le importa? Cuántas preguntas, señor Pujol, en menudo lío nos ha metido usted ahora..., a su edad...  Me recuerda el declive del hasta hace poco Rey Juan Carlos tras la caza del elefante y sus infidelidades a la reina: "lo siento, me he equivocado, no volverá a suceder".

Esta declaración pública que usted intenta mostrar ahora como un acto de honestidad no es más que otro juego político, con el esfuerzo que representa para un padre reconocer la gran estafa, mentiras, engaños, delitos, que ha callado durante tantos años, intentando tapar también la falta de honestidad y sensatez política y personal heredadas (todo se hereda) de su hijo Oriol Pujol... y más... ¡Cómo lamento tener que escribir esta carta! Señor Pujol... qué gran decepción para mí y para tantas personas que durante tantos años hemos defendido su honestidad y 
honorabilidad...  Qué vergüenza... Y, si usted declara este fraude, ese dinero escondido en Suiza tantos años, no quiero pensar todo lo que tendría que declarar.  No solo usted, claro está, la mayoría de la familia política, catalana y española. 

Recuerdo en 1986, en conversación con el expropiado señor José María Ruiz-Mateos, presidente de RUMASA, (el mayor holding habido en España antes de la hipotética transición, entregado al pueblo como cabeza de turco) defenderle a usted cuando hablamos sobre la actitud del entonces presidente del gobierno Felipe González, PSOE, quien le acusó a usted de deshonesto por el Caso Banca Catalana, y decía Ruiz-Mateos: Pujol es el único político español honesto, no se ha llevado ni una peseta a su casa... pudiendo hacerlo. Felipe González ha hecho esta campaña de desprestigio sacando los trapos sucios de Banca Catalana, del que era presidente el padre de Pujol, lo ha hecho porque González sabe que mientras esté Pujol en Catalunya, el PSOE nunca tendrá la mayoría absoluta.

¿A quién debemos considerar ahora honesto, señor Pujol? ¿A Ruiz-Mateos? ¿A Felipe González PSOE? A usted? Quizá a nadie... La diferencia es que Ruiz-Mateos no era político, era empresario y banquero, y nadie lo quiso como político, para no desprestigiar a la clase política de entonces... Y está claro que hoy, usted, señor Pujol, ha situado a la política y a la mayoría de políticos al más bajo nivel. Pero sobre todo, lo más indignante y preocupante, es que ha insultado usted a la sociedad catalana, a la clase obrera, a la clase media, a la verdadera honestidad de las personas, catalanas y no catalanas, a una gran mayoría social... Y me pregunto de nuevo qué le ha llevado a hacer esta declaración pública...

Sólo puedo contestarme con las mismas frases que pronunció usted en los años ochenta cuando el PSOE desde Madrid le acusó por el caso Banca Catalana, y que tantas veces me ha dicho usted en alguna de nuestras conversaciones: La sociedad necesita siempre una cabeza de turco. Sí, se ha puesto usted de cabeza de turco, no hay duda, para proteger a sus hijos, pero creo, (conociendo la política y su política) lo ha hecho para tapar mucho más que hay detrás desde hace muchos años... A su edad, con 84 años, se librará de ser encarcelado, investigarán lo que usted ahora declara como herencia de su padre...  quien no dejó claras sus negociaciones o cuentas con el dinero considerado entonces catalán... ¿Tiene que ver este acto de honestidad, esta confesión del dinero guardado en Suiza con la Independència de Cataluña?

Ahora, quizá, simpatizantes de su partido político o no, de Mas o Pujol o no, intentarán ver su actitud honesta, otros dirán que siempre se ha sabido que tenía usted una fortuna escondida en Suiza y otros países., quizá otros dirán que viene del gobierno de Madrid, para que olvidemos el tema Independència, otros dirán que no olvidemos la lucha independentista. Lucha que, en realidad, el actual president Mas ha vampirizado al pueblo, como si fuera su lucha, intentando distraer o conseguir votos... No, señor Pujol,  ni a usted ni a su heredero político Artur Mas les importa lo más mínimo la Independència en la que tantas personas confían, solo les interesa su independencia económica personal. No, señor Pujol, para mí, su declaración pública no es una actitud honesta. Honesta habría sido hacerla muchos años antes, honesta habría sido dejar libre de impuestos las herencias familiares, ese tema personal, que dice Artur Mas. Honesto habría sido no mentir públicamente durante tantos años diciendo que no tenía dinero en ningún país extranjero... Y honesto sería que, su heredero político Artur Mas, como presidente actual de la Generalitat de Catalunya, impusiera a usted un castigo, por deshonor a su condición de expresidente de un gobierno, obligando a que pague usted lo que no ha pagado durante tantos años, aún conociendo bien su condición y obligación. Y honesto sería, por su parte y del actual presidente, devolver a miles de personas el dinero de tan elevadísimos impuestos sucesorios que han arruinado y dividido a miles de familias catalanas. ¿Cómo se atreve el actual president de la Generalitat a defenderlo a usted o lavarse las manos diciendo que es; Un tema personal? Personales, entonces, son todas las herencias familiares, señores presidentes y expresidentes..., señores políticos..., devuelvan a todas las familias catalanas el dinero que se han quedado ustedes y no les pertenece.  Eso sería honesto. Entonces tendrá derecho a pedir perdón.

Usted sabía que al momento de hacer esta confesión pública, la sociedad entera, no solo catalana, se le echaría encima, indignada, que la mayoría social española tendrá un fuerte motivo para criticar a toda la sociedad catalana, tanto a los que luchan por la Independència como a los que no. ¿Por qué ahora esta confesión? Dice usted que no ha encontrado un momento en todos estos años para declarar esos millones guardados en Suiza... ¿Será porque han liberado de impuestos el dinero evadido para que lo traigan a España, no solo a Catalunya? ¿Devolverá usted ese dinero al pueblo catalán para conseguir así la Independència? ¿Qué estrategia habrá detrás? Cuántas preguntas sin respuesta, señor Pujol... Y quizá, sólo quizá, su actitud responde a la condición de un hombre mayor que lleva ese peso deshonesto en su conciencia y necesita blanquearse antes de que sea demasiado tarde para él. Ojalá solo fuera eso, ojalá ahora usted duerma mejor aunque duerman peor muchas personas estafadas e indignadas. 

Es tanta la decepción que me ha causado usted, señor Pujol, tanta la indignación y vergüenza, que aunque haya descargado un poco escribiendo lo que siento y pienso de su sorprendente confesión, siento que no he descargado nada, ni como persona, ni como mujer y madre ni como periodista que ha colaborado para usted y con usted creyendo colaborar en bien... Me debe usted muchos impuestos, señor Pujol, mucho tiempo, muchas horas de trabajo y lucha, como a tantas personas de toda clase y condición. Nos debe usted DIGNIDAD, aunque quizá piense usted que su declaración, aunque tarde, es un acto de dignidad...

Ya solo me queda repetirle la frase que pronunció usted en el balcón de la Generalitat de Catalunya, dirigiéndose a miles de catalanes, tras la lucha con el gobierno de Madrid por el Caso Banca Catalana:

Lo que ha hecho el gobierno de Madrid contra Catalunya es una actitud ¡¡INDIGNA!!

Y lo que ha hecho usted señor Pujol... ahora no tengo palabras, como no las tienen muchas personas, hay que digerirlo, porque seguro que hay más detrás. Pero es una vergüenza para la sociedad catalana y para la historia de Catalunya que tanto ha defendido, como la he defendido yo, y ahora tendría que volver a escribirla y escribirle a usted, porque ya NO nos representa, señor Pujol, no nos representa, y peor, no nos representó, y no nos representará más...

Gracias por la vergüenza ajena que hoy sentimos la mayoría de catalanes. Y gracias por darme la razón, por demostrarme, como le dije en su casa de Queralbs, (perdón, en casa de su esposa, como usted me señaló) que es usted un cuentista, hace comedia... No, no hago comedia yo...

Es usted un artista, señor Pujol, de la comedia más burda.

Disculpe que no vuelva a estrechar su mano.

Agradecida"







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En algún otro contexto, y sin pretensiones adoctrinantes, estimada Sra. Huarte, jamás osaría comentar un pensamiento con tanta certeza como la que usted manifiesta en este farragoso texto que en su blog publica cargado de una superficial ironía y visiblemente atacada por la ira provocada por su propia vanidad.

Me gustaría ser capaz de descifrar si está usted buscando un top-hit digital o realmente le quiere decir todo lo que desmañadamente expresa a este personaje que ha gobernado Catalunya desde tiempos inmemoriales desempeñando su flagrante y archi-conocida deshonestidad.  Por su tono y su lenguaje, uno tiende a interpretar que está usted enfadada con alguien que una vez le hizo sentir intensa y ahora ha sido pillado con el más vergonzoso marrón del cual usted, a toda prisa, obviamente se quiere distanciar. 

Tenga en consideración que la sociedad de hoy ya ha entendido que los políticos rompen vidas con la mecánica del ejercicio de su poder.  Todos conocen los "daños colaterales", nos lo enseñó otro fake llamado Vincent en el cine años ha.  Si entre tanto, estos "actores" a los que llamamos "políticos" se llevan algo al bolsillo para su jubilación y la de sus hijos.., algunos incluso también para la de sus nietos y la de sus biz-nietos, ¿¡qué mal en ello habrá..!?  Ellos han trabajado con un esmero gigantesco para llegar bien alto y así ver el horizonte de los precisos colores con los que a ellos les gusta siempre dibujar.  Son los únicos pintores hiperrealistas del falso futuro al que se precipita, irremediablemente, toda nuestra sociedad global.  

¿Acaso no es ese, precisamente, el triunfo que todos anhelamos para nuestros hijos y para nuestra más cercana humanidad?  ¿Acaso no produce el mismo efecto el acto del payaso Sr. Cruise sobre la mente de miles de expectantes idiotizados, quien acapara inmensas riquezas por unas horas de su tiempo profesional, igual que su otro agente que "payasea" desde las instituciones deformando expresamente todo el panorama social? 

Usted, precisamente, lo proclama sin dilemas en su carta al infinito, fuerte y con carácter.  Busca una razón para encomiarle al caricato de turno ese cartel de malhechor honorífico nacional.  Condenando la estupidez del engaño, la malversación de su confianza, el pecado de su avaricia en contraposición de un estado idílico donde a él lo amaba con intensidad.  

Como veterana periodista versada en altos círculos profesionales y políticos, tal y como usted proclama, creo que debería promocionarse en público con algo más de intelecto y categórico lenguaje si quiere advertir, como manda la litúrgia, que la política no sólo consiste en acaparar riquezas a un nivel individual, sino que uno se desarrolla en ella naturalmente para intentar ayudar a los demás, aunque sean un compendio de marginados con holgazanas intenciones y deformadas capacidades para vivir en comunidad, pues su solvencia como grupo organizado en la supervivencia dista mucho de lo que la coherencia de su intelecto colectivo les pueda, eventualmente, originar.

¿¡Cómo va a ser posible que dirija sus trompetas hacia un pueblo ignorante, aplastado por la decadencia educativa, pretendiendo que entienda que usted (y quizás algunas otras personas) sufren por un ataque de cuernos personal!?  No lo dude, ni ellos lo entienden de esta manera ni jamás lo entenderán, porque pronto habrá elecciones gubernamentales y otra vez les votarán. 

Que la flores en el campo son coloridas y las nubes siempre olerán al frescor de la humedad (aunque pensemos que no lo sabemos como rezaba ese antiguo y famoso comercial) no cabe duda alguna, señora mía.  Los negocios del poder son ciertamente intricados, pues sobreviven del sacrificio colectivo y del idiota que desloma sus espaldas para engendrar a un potencial individuo que crezca independiente y evolucione capaz de proliferarse más allá de su racional original.

Pero jamás habrá un político honesto ni con 
principios éticos centrados en su tiranizada y sometida comunidad, pues la política fue engendrada precisamente para ejercitar el poder de un capacitado individuo sobre toda su circundante y estúpida sociedad.  Los que sabiendo que les engañan y les roban, continúan imbécilmente inclinando sus cabezas por el bien de su falsa e insulsa sensación libertad.

Dignidad significa respeto, bien sea individual o colectivo, algo que se nos escapa, irremediablemente, en esta era tan irracional.





Con todos mis respetos y de forma colectiva, llamemos a las cosas por su nombre y dejémonos ya de adulterar.  Una existencia rica y plena como la suya no puede degenerarse en vano, deformando impunemente esta triste realidad.  Dejemos de referirnos a esta casta de gente seriamente, pues no hacen más que actuar como títeres de otros que se esconden tras los opacos y pesados telones de la manipulada y descolorida realidad.

No obstante, gracias por intentarlo.  Quizás "en Jordi" le haga caso y se arrepienta de su finalmente descubierta y hecha pública maldad, y vuelva en sí para vivir honestamente en la auténtica, aunque manipulada, patética y triste realidad (...). 



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